

El cabrito al pastor, que es la típica preparación del cabrito en Monterrey y del resto de Nuevo León en el noreste de México, se prepara ensartando una vara de granjeno (hoy en día una varilla de metal) por la pierna del animal atravesándolo longitudinalmente a un costado de la columna vertebral. Una vez ensartado el cabrito, una parte de la varilla se ensarta al piso cerca de las brasas de carbón para comenzar su cocimiento lento, aunque hoy en día hay asadores especiales para cabrito. Hay que mencionar que en Monterrey el cabrito se denomina a las crías de 30 a 45 días de nacidos, únicamente alimentados con leche. Otras preparaciones del cabrito en Monterrey son la fritada, un guiso de cabrito lechal en su sangre, el cabrito guisado en salsa de tomate y el cabrito al horno. El método de preparación tanto como el origen del platillo proviene de la gastronomía judía de los fundadores del estado de Nuevo León de origen judío sefardí.
El tamaño del lobo mexicano varía entre 1 y 1.2 m de largo total y su altura a la cruz es de 60 a 80 cm, siendo los machos más grandes que las hembras.